CIENCIA :
ESTUDIO DEL DEPARTAMENTO DE PSIQUIATRIA DE LA UNIVERSIDAD DE
PITTSBURGH
(NOTA PUBLICADA EN CLARIN 03-02-2006)

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Un área del cerebro ligada a las emociones, genera un aumento
excesivo de la presión arterial. Lo probaron imágenes en plena
actividad cerebral ante una situación de estrés.

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Un equipo de
científicos acaba de demostrar, por primera vez, cuál es la zona del
cerebro que se activa ante determinadas situaciones estresantes. Es
un área ligada a las emociones que genera en el resto del cuerpo
respuestas fisiológicas que pueden ser negativas: graves y serios
problemas cardíacos.
La explicación de los investigadores es que una actividad exagerada
en esa zona del cerebro en momentos de mucho estrés provoca un
aumento excesivo de la presión arterial, secuencia que
inevitablemente termina perjudicando la actividad cardíaca.
Gracias a estudios anteriores, los científicos ya presumían que la
corteza del cíngulo anterior —ubicada en la parte central del lóbulo
frontal, justo detrás de la frente, a la altura de la nariz—
regulaba los cambios en la presión sanguínea ante situaciones
estresantes. Pero lo interesante es que ahora estos científicos
pudieron demostrarlo empíricamente.
¿Cómo hicieron? Fue a través de un equipo de resonancia magnética
funcional, que es una técnica muy nueva y moderna, para nada
invasiva, que les permitió tomar neuroimágenes del cerebro cuando
estaba en pleno funcionamiento.
La investigación acaba de ser publicada en el último número de
Psychophysiology, una revista especializada. Allí, Peter
Gianaros, jefe del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de
Pittsburgh y líder de la investigación, cuenta con su equipo, cómo
se desarrolló todo el estudio.
Una de las hipótesis era cómo un crecimiento desmesurado de la
presión sanguínea —que excede las demandas metabólicas esperables
durante una situación estresante— puede promover enfermedades
cardiovasculares.
Lo que querían probar los especialistas es que la activación de la
corteza del cíngulo anterior se relaciona con la suba en la presión
sanguínea a causa del estrés. Y decidieron usar imágenes de
resonancia magnética funcional. De esa forma podrían ver claramente
en el cerebro si, ante una situación estresante, subía el nivel de
oxígeno sanguíneo.
Lo que hicieron fue contratar a 20 personas, 11 mujeres y 9 hombres,
con un promedio de edad de 64 años. Todos habitantes de Pittsburgh.
Toda gente muy sana. Es que justamente se empeñaron en excluir del
trabajo a aquellos que tuvieran antecedentes cardíacos,
hipertensión, desórdenes mentales o hasta cáncer, para que esos
trastornos no interfirieran en el estudio. Y les pagaron unos
cuantos dólares por someterse a las pruebas.
Stroop. Así se llaman los ejercicios de apremio emocional que usaron
para la investigación. El "Efecto Stroop" es un fenómeno de
interferencia semántica producida como consecuencia de la
automaticidad en la lectura. Esto ocurre cuando el significado de la
palabra interfiere al nombrar, por ejemplo, el color de la tinta en
que está escrita esa palabra. Este efecto fue descrito por John
Ridley Stroop en 1935 en el Journal of Experimental Psychology.
Estas 20 personas fueron sometidas a ese ejercicio, que había sido
modificado mediante un programa de computación: frente a una
pantalla donde aparecían nombres de colores, debían decir el color,
y no la palabra que leían. Además, cada 90 segundos les tomaban la
presión sanguínea, que no paraba de subir.
A su vez, fueron tomando neuroimágenes del cerebro, donde se veía
claramente que la zona que más se oxigenaba, y por ende, más
trabajaba, era la corteza del cíngulo anterior —una zona relacionada
a las emociones—, que a su vez tiene conexiones nerviosas con otros
lados del cerebro, y cuya secuencia desemboca en los picos de
presión.
El estrés no es bueno para nadie: se sabía perfectamente bien que
ante un estímulo estresante se producen cambios físicos. Pero ahora
también se sabe, porque los científicos lo pudieron medir, que una
situación estresante activa el sistema nervioso y eleva la presión
arterial. Y no sólo eso, la consecuencia más peligrosa es la que
sufrirá el corazón: los investigadores hablan de problemas cardíacos
como el infarto.
El mensaje es claro: los nervios y la psiquis enferman al cuerpo, y
pueden llevar a la muerte.
Mariana Iglesias.
miglesias@clarin.com
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