(desde Porto Alegre)
A LA SALIDA del
aeropuerto Salgado Filho, a la una de la mañana, aparece David
Lynch vestido de traje negro y camisa blanca. Impecable, como si
se hubiera acicalado en el baño del avión, sonríe a las cámaras,
pero está impaciente. Quiere salir a encender un cigarrillo
American Spirits, cosa que logra con visible placer, al mismo
tiempo que sonríe a los fotógrafos y responde algunas preguntas
sobre su viaje. Tiene cara de cansado, es la primera vez que
pisa Porto Alegre en su gira por Brasil, único país de
Sudamérica que conoce. Es muy amable, tiene un apretón de manos
fuerte y gestos afectuosos, casi paternales, con su
interlocutor.
Eminente cineasta,
escritor, director de fotografía y pintor, David Lynch nació en
1946 en una familia de agricultores en Missouri. En su
filmografía figuran Eraserhead (1977), El hombre Elefante
(1980), Corazón Salvaje (1990), Inland Empire (2006), pero
también una serie televisiva que marcó una época, Twin Peaks
(1990).
Lynch enciende su
segundo cigarrillo. Sólo quiere fumar tranquilo, y así
permanece, en silencio, inmutable a los continuos disparos de
los fotógrafos desde cada ángulo y a los intensos flashes.
"Lindas montañas", dice tirando su colilla al suelo antes de
subirse al coche que lo lleva al hotel.
A las dos de la tarde
del día siguiente Lynch baja en el ascensor desde su cuarto
hasta el piso de conferencias. También el cantante Donovan llega
a la sala con Linda, su mujer, ambos insignias vivientes de los
años sesenta: ropa flotante, colores diversos y aleatorios y
pelo largo y suelto. La guitarra que tiene Donovan -que contará
cómo su experiencia con la meditación lo llevó a niveles mucho
más locos que las drogas- es verde con un ciervo dibujado
arriba, en tonos dorados. Todos vienen a predicar la meditación
trascendental, creada en 1959 por el Maharishi Mahesh Yogi,
también gurú de The Beatles.
David Lynch tiene en la
muñeca derecha una pulsera hecha de hilos rojos que sobresale de
su traje, y que según su representante tiene que ver con la
meditación. En la izquierda una pulsera amarilla de plástico que
dice "My World is my Family". La camisa, sin corbata, está
abotonada hasta el cuello.
EL PROYECTO. El
objetivo de la Fundación David Lynch es enseñar la técnica de la
Meditación Trascendental en todo el mundo, pero específicamente
en las escuelas, explica con amplios movimientos de brazos y
haciendo sonar sus largas uñas contra la mesa. Gracias al evento
Fronteiras do Pensamento, patrocinado por la Petroquímica
Brasilera Copesul/Braskem, Lynch llega a Brasil para disminuir
la violencia y crear la Cidade das Criancas (la Ciudad de los
Niños). También es la ocasión de presentar su libro Catching the
Big Fish, traducido al portugués y editado para la ocasión.
Hace dos años que Pedro
Longhi, el productor del evento, trata de traer a Lynch a
Brasil. Con el cantante Donovan Leitch, Lynch vino sin cobrar
(todo lo recaudado está destinado a la fundación), a ver los
resultados del programa y hablar con fundaciones y filántropos
en busca de una posible asociación. "La meditación trascendental
no es una religión, es la forma de experimentación más profunda
de las ideas", explica Lynch. "Ese nivel más profundo es
denominado por la física cuántica como el campo unificado: todo
positivo. Es muy posible entrar ahí y empezar a transformar la
vida de los seres humanos. La meditación fue un éxito en toda la
historia, y creció por la investigación y porque los maestros
les contaban a otros maestros lo que ocurría. Ahora hay muchas
listas de espera en las escuelas, y en Latinoamérica la
fundación apoyó a 41.000 estudiantes. El mundo está cambiando, y
con unidad vamos a tener paz en el mundo". En Brasil, 3 o 4 mil
alumnos se reunieron a meditar en un gimnasio cerca de Belo
Horizonte. A raíz del episodio, los maestros dijeron que las
cosas empezaron a cambiar después de tres meses, revelando el
pleno potencial de los alumnos. "So beautiful", acota Lynch.
Según la página web de la fundación, han hecho 52 demostraciones
en el mundo, y se probó que la violencia disminuye cuando un
grupo se reúne a meditar. Por eso Lynch quiere usar a los niños
como "una industria de creación de paz".
SILENCIO. El director
de cine se retira por un rato de la sala de conferencias. Está
alojado a dos cuadras, en una casa rodante celeste situada en
medio de un baldío cuya entrada está protegida por dos enormes
guardaespaldas. Está rodando, pero esta vez él es el actor en un
cortometraje de ficción llamado "The Disappearance", que
complementará el documental sobre su visita a Brasil. El
personaje no es difícil de interpretar: es David Lynch, y según
la directora, Andreia Vigo, es tan buen actor como director.
"Silencio" es una
palabra recurrente, ya sea porque Lynch está rodando una escena,
o está en otro cuarto cumpliendo con sus veinte minutos de
meditación. El organizador del evento y maestro de Lynch es Joan
Roura, que lo conoció en Holanda, y lo volvió a ver en India
cuando murió Maharishi Mahesh Yogi. Dice que Lynch es muy bueno
meditando: "lleva 35 años meditando, y nunca lo había dicho así,
en público, pero se dio cuenta de que Maharishi hablaba y la
gente no lo escuchaba. Entonces pensó que era el momento para
empezar a hablar sobre la solución no violenta para traer la paz
mundial, por lo que se presentó al público y empezó a dar el
mensaje".
La preocupación que
llevó al director a la meditación trascendental surgió hace 35
años, por dudas metafísicas sobre la felicidad. Creyó que porque
estaba en una de las escuelas de cine más lujosas y con todo el
equipamiento necesario, debía ser la persona más feliz del
mundo. Sin embargo sintió que no lo era, y comenzó a meditar
para "sentir la felicidad desde dentro" y lograr, según términos
científicos "la coherencia total del cerebro".
"BOOOOM". "La
meditación transcendental es puuuuffff, y luego las ideas hacen
boom, y boom, es una electricidad shhhhh y ahí viene la
creación, gracias a la meditación trascendental puuuuufff":
Lynch es todo efectos especiales. Se expresa con distinguidas
onomatopeyas, delicadamente precedidas por un silencio, para
volverlas más efectivas
-¿Se considera un
pescador de sueños?
-Un pescador de ideas.
Las ideas están burbujeando todo el tiempo, pero a veces atrapo
ideas de las cuales me enamoro y es maravilloso cuando ocurre.
-¿Conoce algo del cine
latinoamericano?
-Cero. Conocí a Walter
Salles, y la gente me dio muchos guiones de películas
brasileras. Tengo tiempo, pero me gusta trabajar. Por eso soy
tan ignorante sobre el tema. Pero oí que hay muy buenos
directores.
-Muchos dicen que sus
obras son surrealistas, otros que son realistas…
-No, hay una expresión
que dice "el mundo es como tú eres". Por eso siempre digo que el
cine es muy parecido a mirar el mundo y cuando las cosas son
abstractas, las interpretaciones de lo que vemos son muy
variadas. Entonces algunas personas ven cosas surrealistas y
otras ven cosas reales, a algunos les encanta la experiencia y
otros la odian, igual que en la vida real.
-¿Cuál es el peor
enemigo de la creatividad?
-El peor enemigo de la
creatividad es la negatividad. Hubo un momento en que el artista
pasaba hambre en su taller. Muchos de esos artistas se quedaron
sin trabajo, y de alguna manera estaban sufriendo. Para alguien
de afuera parece una vida romántica, pero el artista no
necesariamente se está divirtiendo. Como el artista ve que los
otros lo encuentran romántico, exagera un poco su rabia, su
depresión, su tristeza como una manera de obtener chicas (se
ríe). Y esas chicas se sienten muy apenadas por él, y se quedan
en su casa para hacerle la comida y posiblemente pasar la noche.
Pero si llevas esto a un extremo, si el artista realmente está
sufriendo, si está verdaderamente deprimido, ni siquiera va a
salir de la cama, y mucho menos trabajar. Y la rabia amarga es
muy mala para la creatividad, aunque las chicas sigan
visitándolo.
Cuanta menos
negatividad, más creatividad. Esa es una de las razones por las
cuales estuve practicando Meditación Trascendental durante 35
años. La Meditación Trascendental es la llave para abrir la
puerta del nivel más profundo de la vida. Un océano de pura
conciencia. Cuando uno experimenta de verdad este nivel más
profundo, empieza a tenerlo en el cuerpo, y cualquier tipo de
conciencia comienza a expandirse. Ese nivel eterno, sin amarras,
es la inteligencia, la creatividad, la felicidad y el amor
universal infinitos. Cuando dejamos que eso crezca, el efecto
colateral es que la negatividad empieza a disminuir. Cosas como
el estrés, la tensión, la ansiedad, la tristeza, la depresión,
el odio, la rabia y el miedo empiezan a desaparecer. Todas las
cosas buenas empiezan a burbujear, la negatividad se levanta, lo
que significa libertad para el ser humano. Eso termina
alimentando todos los lados de la vida, ahí está la verdadera
felicidad.
-¿Eso significa que su
tarjeta de presentación es la felicidad?
-Sí, la humanidad no
fue hecha para sufrir, la felicidad es nuestra naturaleza. Eso
debería estar en todas las tarjetas de presentación.
-¿Qué actividad es la
más parecida a dirigir una película?
-Dirigir una película
(se ríe).
-¿La meditación
trascendental tiene algo que ver?
-Sí, porque la
meditación da creatividad infinita, un campo de paz dinámico y
sentimientos positivos. La mente baja al nivel más profundo. Una
investigación demostró que, meditando, el reposo es tres veces
mayor que el sueño más profundo.
-¿Cómo se hace para
meditar?
-Si quieres la
meditación trascendental enseñada por Maharishi, necesitas un
profesor que te dará el mantra que va a dar una vuelta de 180º a
tu conciencia.
-¿Cómo se sabe cuál es
el mantra propio?
-Escuché que es como
los tipos de sangre, hay muchas clases de sangre, pero si vas a
un hospital, quieres la sangre correcta para ti. El profesor te
ayudará a encontrar el mantra correcto. Debe de haber miles de
mantras por todos lados. Como decía mi amigo Loop, si meditas
con la palabra "crema doble", puedes terminar en la lechería.
Pero no quieres ir a la lechería sino al nivel más profundo de
la vida. La Meditación Trascendental es sólo la llave para abrir
la puerta hacia eso. Todo el mundo tiene conciencia, pero no
todo el mundo tiene la misma cantidad. El "yo soy" lo puedes
decir sólo gracias a la conciencia. Se podría ver la conciencia
como el recipiente del conocimiento, de la posibilidad de
entender lo que estás aprendiendo. Está el conocedor, lo
conocido y el proceso de conocer. En la educación de ahora sólo
está lo conocido y el proceso. No se hace nada para el
conocedor, el estudiante, el ser humano. Hay que ayudar a ese
creador potencial. En las escuelas en las que hicimos meditación
trascendental, las vidas de los alumnos se transformaron.
Empezaron a adorar a sus maestros, y una escuela que era un
infierno se convirtió en una escuela donde realmente tienes
ganas de ir.
-¿Eso está demostrado
científicamente?
-Con la investigación
sobre el cerebro descubrieron algo maravilloso. Cuando cantas,
usas una pequeña parte del cerebro, otra para las matemáticas y
otra cuando estás pintando. Usamos sólo un 5 o un 10 % de
nuestro cerebro. En una máquina de electroencefalograma se puede
ver ahora la única experiencia en la vida en la que se usa todo
el cerebro, y es el experimento de trascender. Es algo verdadero
que se puede sentir desde la primera meditación, y es fácil: un
niño de diez años puede aprender la meditación trascendental.
Cuando vamos por ese camino, cada paso es más brillante que el
otro. Cada día es mejor que el día anterior. Dicen que el estrés
ataca a personas cada vez más jóvenes.
-Sus películas logran
climas y personajes perturbadores, como el de Eraserhead.
Considerando que usted llegó a hacer ese tipo de cine a través
de la meditación, ¿no es peligroso para un niño?
-(se ríe) No. La razón
es ésta. Contar una historia feliz no va a traerte la felicidad.
Y contar una historia dark, de la cual te enamoras, tampoco.
Puedes entrar a esos dos mundos y ser muy feliz. Yo me enamoro
de algunas ideas, y tú te puedes enamorar de otras. Los niños
pueden crear lo que quieran pero sin estar estresados o
sufriendo.
-¿Qué condiciones tiene
que haber para hacer Meditación Trascendental?
-El ruido no es una
barrera. Tuve una de mis mejores meditaciones en un cuarto donde
un hombre estaba martillando del otro lado de la pared.
-¿Qué proyecto
cinematográfico tiene ahora?
-No tengo un nuevo
proyecto, solo trabajo, viajo, hago música y construyo lámparas.
CONTRASTES. Desde los
oscuros bosques de su infancia, David Lynch se enamoró de la
ciudad de Los Ángeles por la luz. Sin embargo al tratar de
iluminar alguna de sus creaciones fílmicas, la respuesta es
siempre la misma: "yo no hablo de ese tipo de cosas".
Interpretar una película es, para Lynch, equivalente a matarla.
-Imagine un guión de
cine escrito por Kafka, y con Francis Bacon como director de
arte. ¿Se parecería a una de sus películas?
-No lo sé. Adoro La
Metamorfosis, y entonces hay una cualidad similar, sabes,
tomando lugar en mis películas. Pero de la misma manera, Kafka
es Kafka y yo soy yo, pero hay algo que adoro de sus mundos.
-¿Qué es?
-Las absurdidades, las
grandes verdades, cosas del ser humano normal pero contadas de
una manera única.
-¿Cuál es el mundo más
maravilloso creado por un cineasta?
-Si alguien hubiera
creado el mundo "Felicidad", ése sería el mundo más maravilloso.
-Sin embargo sus
películas nunca son felices.
-Siempre me preguntan:
David, si eres tan feliz, ¿por qué sigues haciendo este tipo de
películas? Y bueno, es porque las historias desde el principio
de los tiempos tienen conflicto, y puedes ser muy feliz contando
una historia llena de sufrimiento. No tienes que morirte para
rodar una escena de muerte.
-Su cine tiene siempre
un lado oscuro. ¿Qué es lo que quiere mostrar de la naturaleza
humana?
-Siempre digo que las
películas son historias, y las historias siempre tienen un
contexto. Hay una gran cantidad de oscuridad en mis películas,
pero también hay luz. Es el contraste de la condición humana,
hay todo tipo de sufrimiento, pero el artista no tiene que
sufrir para mostrar el sufrimiento. Es tan divertido formar esos
mundos, y la gente si quiere puede entrar en ellos y tener un
momento divertido. Las historias también reflejan el mundo en el
que vivimos, y es un mundo con problemas, muchísimo peor que
cualquier cosa que pasa en cualquier película. Si alguien
tuviera la elección entre mirar esta película o ir a hacerse
torturar, elegirían ver la película. Cuanto menos sufrimiento,
más creatividad.
-¿Y la Meditación
Trascendental es una manera de espantar a sus propios demonios?
-No los espantas, se
levantan y no tienes la necesidad de perseguirlos, no necesitas
agarrar una pistola e ir a matar a tus demonios, se van solos.
Entonces trasciendes puuuuufff y los demonios se convierten en
gente realmente amable, no te molestan tanto.
-¿Cómo nace un guión?
-No somos nada sin las
ideas. Boom, agarras una idea y la escribes con palabras. Puedes
demorar hasta un año. Y luego retomas esos fragmentos que se
juntan y forman un guión. Luego tienes la maravillosa tarea de
traducir esto al cine. Muchas veces tengo ideas que no sé qué
significan, por eso la intuición es la mejor herramienta del
artista. Es la emoción y el intelecto funcionando juntos. Yo
nunca tengo todo de una sola vez, pero la idea me da el
significado, intento ser fiel a la idea para traducirla al film.
El cine es la cosa más maravillosa, es la imagen y el sonido
funcionando al mismo tiempo. Y, al igual que la pintura o la
música, una película puede ser concreta o abstracta. Pero el
cine y la pintura para mí van por lados diferentes.
-Inland Empire, su
película más abstracta, fue rodada con cámara digital.
-La baja calidad de la
imagen es maravillosa. Ves un poco menos y eso le da lugar a la
imaginación. Desgraciadamente la alta definición es demasiado
clara. Vi un pedazo de un film registrado en alta definición y
era una especie de ficción científica.
-¿Cambia algo en el
montaje de la película?
-Cometí un gran error
en Duna y es el de no haber hecho yo mismo el montaje. Sufrí por
tres años, fue una experiencia espantosa, una verdadera
pesadilla. Amo el dinero, pero esa no es la razón por la que
hago películas.
CONSTELACIONES."La
felicidad es nuestra naturaleza" tal vez sea el mantra de Lynch,
un personaje tan ambivalente y contradictorio. Eso se plasma
hasta en su firma, una rúbrica rodeada de pueriles puntitos,
formando tal vez su propia constelación. También dijo en su
conferencia que "ser director de comerciales es casi un crimen.
Una película es una cosa hermosa, se crea un mundo, pero la
publicidad es una patética y putrefacta prostituta". Pero su
representante, Gisela Zincone, dice que a Lynch le encanta
filmar comerciales porque aprende técnicas nuevas. A nivel
político, cree que Obama va a ser el próximo presidente de
Estados Unidos. Filosofías orientales se mezclan con la fe
cristiana, pero Gisela dice que "Lynch cree en Dios, pero reza
sólo cuando tiene problemas". También revela que el peinado de
Lynch, tan característico, es "todo un drama".