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LA TEORÍA DEL
STRESS DEL
DR. HANS SELYE
Y LA TECNICA DE
MEDITACIÓN TRASCENDENTAL
Actualmente, nuestras
sociedades tecnológicas y desarrolladas se están enfrentando a una
curiosa paradoja.
Mientras por un lado, el progreso médico, tecnológico y agrícola
crea cada vez más las condiciones ideales para la vida humana, por
otro lado, también proliferan toda serie de enfermedades que la
medicina está agrupando bajo el concepto de Fisiopatología del
hombre contemporáneo.
Estas dolencias, son debido a la incapacidad del individuo para
hacer frente a la presión a que nos somete el progreso, son las
llamadas enfermedades del Stress.
Sus síntomas exteriores patentes son los que se han dado en llamar
la alienación, y el cansancio de vida.
También podemos agregar a estas a la ansiedad; cada vez que un
ansioso crónico persigue algo, refuerza su nivel general de
ansiedad.
Refuerza su incapacidad para afirmarse cada vez que sucumbe a las
exigencias de sus jefes, amigos o familiares.
Cuando una persona que sufre de dudas, se vuelve temerosa y fracasa
en el goce de la vida social, su o sus problemas empeoran.
Al mismo tiempo, si alguien tiene éxito en el trabajo, o se divierte
en una buena reunión, comienza un ciclo que lo ayuda a aumentar
rápidamente la integración psicológica y una conducta gratificadora.
Tanto los sentimientos agradables como los desagradables y la
conducta, son autorreforzantes, y es por ello que la gente encuentra
tan difícil cambiar; y es por ello que mucha gente se queja a
menudo: no puedo creerlo, hago las mismas tonterías una y otra vez.
En la raíz de este proceso, existe una interacción fisiológica y de
la conducta, que el Dr. Harold Bloomfield llama ciclo de tensión.
Para gozar la vida por entero, hay que ser dueño y señor de este
ciclo.
Tensión, en este caso, es el término que designa a una enfermedad
definida.
Significa una cosa para el público en general, otra para el
profesional de la salud mental, otra para el ingeniero, y a menudo
es distinta para el fisiólogo.
El Dr. Hans Selye fue quien tomó prestado el término stress de la
física y de la ingeniería, en las cuales representa una fuerza
suficiente para distorsionar o deformar cuando se la aplica a un
sistema.
Desde este punto de vista, cuando alguien dobla la esquina de una
hoja de papel, le aplica tensión.
La mayoría de la gente interpreta la tensión con éste sentido.
Cuando una persona dice: estoy sometido a una cantidad de tensiones,
querrá significar que está sometido a la presión de situaciones
agobiantes.
El fisiólogo enfoca la tensión de manera diversa, pues lo relaciona
con lo que ocurre en el cuerpo cuando una persona se siente
oprimida.
En consecuencia, se define a la tensión como el complejo de los
cambios corporales que acaecen cuando alguien se enfrenta a una
situación de esfuerzo, ya sea física, mental o emocional.
Otra definición de tensión, propiciada por Maharishi Mahesh Yogui,
el introductor de la técnica de la Meditación Trascendental en
occidente, la define como “cualquier anormalidad química o
estructural que aparece en el cuerpo, después de que alguien
experimentó una sobrecarga del sistema”.
Cuando el Dr. Bloomfield se refiere a la palabra tensión, lo explica
como conflictos profundamente enraizados, e impresiones soterradas
en los bancos de la memoria; nudos en el Sistema Nervioso, que
resultan cuando alguien experimenta una sobrecarga física, mental,
perceptiva o emotiva.
También utiliza la expresión situación de tensión, cuando describe
las presiones del medio ambiente que la mayoría de la gente imagina
como tensión, y se refiere a la respuesta de tensión, cuando los
cambios fisiológicos ocurren de inmediato durante una situación de
tensión.
Estos tres elementos relacionados pero distintos, tensión, situación
de tensión y respuesta de tensión, son los principales componentes
del ciclo de tensión .
El endocrinólogo canadiense Hans Selye, ganó el reconocimiento del
mundo por su primera publicación sobre la respuesta de tensión en
1935.
Desde esa fecha, el descubrimiento de Selye ha surgido como uno de
los más grandes adelantos médicos del siglo XX.
Selye narra una graciosa historia acerca de lo que llamó su atención
sobre la respuesta de tensión.
Cuando todavía era estudiante de medicina, estaba sentado en un gran
anfiteatro, escuchando al profesor enumerar los signos y síntomas
específicos que permitían al medico diagnosticar enfermedades.
El profesor sacaba a relucir historias clínicas y examinaba
pacientes con neumonía, diabetes, cáncer y fallas cardíacas, y
hablaba sobre las diferencias entre los pacientes, distinguiendo sus
síntomas y signos.
Selye cuenta que eso no le agradaba, porque nada se decía de las
similitudes entre los pacientes, ”después de todo, había dicho,
todos los pacientes están enfermos”.
Esta simple observación, llevó a Selye a descubrir el conjunto común
de cambios fisiológicos que acaecen cuando alguien esta bajo
cualquier clase de presión, y técnicamente llamó a esos cambios
síndrome general de adaptación, o más simplemente, respuesta de
tensión.
No es precisamente la respuesta de un órgano de una parte del
organismo, sino que la respuesta de tensión involucra toda una
constelación de cambios fisiológicos.
En el caso de los pacientes que Selye había agudamente observado
como estudiante de medicina, todos mostraban signos comunes; fatiga,
malestar general, debilidad y aspecto enfermizo de sus cuerpos, que
los hacían aparecer, (parecer) enfermos; es decir, es el síndrome de
estar enfermo, es el conjunto de síntomas que se presentan cuando
nos encontramos mal, y este síndrome es debido, como veremos, a un
quedarse sin reservas de energía de adaptación.
Selye había demostrado que el cuerpo puede revelar el mismo conjunto
característico de cambios como respuesta a un ruido muy fuerte, a un
cambio rápido de temperatura, a una infección viral, a un placer
intenso, a una molestia grande, o a al recuerdo de la crítica de un
jefe.
En suma, la respuesta de tensión, es el resultado invariable de
cualquier situación de presión, tanto física como mental, agradable
o dolorosa.
De esta forma, el Dr. Selye ha ofrecido una nueva teoría de la
enfermedad, y ha abierto nuevos horizontes para el estudio de lo que
el llamó “enfermedades de adaptación”, y que con rarisimas
excepciones, son las mismas que otros investigadores, utilizando
distintos criterios de estudio, las llaman enfermedades
psicosomáticas.
Para describir y entender la teoría del Dr. Selye, es importante
aclarar un concepto básico de la biología, el de la homeóstasis.
Todos los organismos vivos tienen un equilibrio funcional interior
(el medio interno), que es el resultado de una larga evolución
biológica que ha durado millones de años.
La actividad vital de los organismos en relación con su medio, está
a merced de continuos cambios que tienden a alterar esa estabilidad
necesaria del medio interno.
Para garantizar este equilibrio interior, se han desarrollado en los
organismos, durante el proceso evolutivo mecanismos reguladores.
El de los mecanismos responsables de obtener el equilibrio dinámico
e integridad interior, es el mecanismo homeostático.
Homeostasis, es la tendencia y necesidad de los seres vivos de
recuperar la estabilidad interior, y se verifica gracias a un
esfuerzo de adaptación a las circunstancias en que los organismos se
estén encontrando.
Como dice el Dr. Selye, “la facultad de adaptación es probablemente
la más importante de la vida; puede decirse que la facultad de
adaptación es la vida misma”
Cualquier alteración en el ritmo de vida cotidiana afecta el
equilibrio interior, y la palabra stress indica el esfuerzo activo
de adaptación y las medidas de protección del organismo para
recuperar el equilibrio perdido, así como de las lesiones que de ese
esfuerzo puedan resultar.
Selye define el stress como la reacción anespecífica del organismo
a cualquier tipo de demanda, tanto agradable como desagradable que
sobre el se haga.
El punto más importante, es la no especificidad de la reacción, es
decir que cualquiera que sea el elemento alterador a cuya acción se
halle sometido el organismo, (temblor, dolor, infección o un beso
apasionado), la reacción del organismo siempre se presenta igual;
una combinación de una reacción general(lo que Selye define como
stress, la reacción anespecífica), que es igual ante cualquier
desequilibrio, y una reacción específica que depende de la
alteración particular a que el organismo se ve sometido.
El término medio que Selye utiliza para el stress, es el de síndrome
general de adaptación, (es decir anespecífico), y consta de tres
fases:
1. Reacción de Alarma:
Es un estado de régimen de “guerra” y moviliza todas las fuerzas
defensivas del organismo.
Cuando alguien se encuentra en una situación agobiadora, una
estructura muy importante del cerebro medio, llamada hipotálamo,
recibe un mensaje que inicia la movilización de la respuesta de
tensión.
El hipotálamo es el centro de nuestras emociones y conductas
básicas, tales como hambre, sed y sexo.
Una vez que el hipotálamo responde al mensaje, transmite la señal a
la glándula pituitaria, glándula maestra en el cuerpo. Entonces, la
pituitaria envía mensajes a las glándulas suprarrenales, ubicadas
sobre los riñones; inmediatamente, las suprarrenales secretan
adrenalina, que pone en acción al sistema.
Según sea la intención de la respuesta de tensión, una persona puede
sentir temblor en las manos, opresión en el estómago, así como
oleadas de sangre en el cerebro y músculos; se percata que su
corazón late apresurado y que el ritmo de su respiración aumenta;
puede sentir alguna excitación, placer, miedo, ansiedad o angustia.
Los Dres. Schatchter y Singer, han demostrado que el componente
emotivo de la respuesta de tensión, depende de como cada uno
interprete sus situación.
Presenciar un partido de fútbol reñido, y soportar los
embotellamientos del tránsito, pueden producir la misma intensidad
de respuesta de agotamiento, pero el partido de fútbol se resuelve
en placer y excitación, mientras que el tránsito provoca angustia y
frustración.
El estado de alarma de la respuesta de tensión, está íntimamente
relacionado con la urgencia de la respuesta, llamada raptus o
ictus, e identificada por el Dr. Walter B. Cannon en 1941,
como reacción natural del organismo para afrontar peligros.
El trabajo de Selye, demostró que el estadio de alarma representa
más que el raptus o ictus, porque no refiriéndose a
situaciones agradables ni dolorosas, puede provocar los mismos
cambios fisiológicos.
El Dr. Thomas H. Holmes, psiquiatra de la Escuela de Medicina de la
Universidad de Washington, ha investigado en profundidad el impacto
producido por la tensión en varios acontecimientos de la vida
cotidiana.
Encontró que un acontecimiento placentero, como por ejemplo un
casamiento, puede producir más tensión que la situación obviamente
dolorosa de ser despedido del trabajo.
Naturalmente, la potencialidad de la tensión, puede presentar un
impacto diferente sobre distintos individuos.
Alguien puede encontrar que la respuesta de tensión por choques con
su jefe le provoca pesadillas, mientras que otro soporta una
situación de tensión mayor, (como por ejemplo un insulto personal),
permaneciendo emotivamente estable, optimista y feliz.
De como el agotamiento actúa, no depende pues de los acontecimientos
de la vida, sino de la salud del sistema nervioso del individuo.
La comprensión crítica de como la respuesta de tensión afecta la
conducta y el bienestar de la persona, esta dada por la distinción
de Selye entre tensión buena y mala.
Selye llama a una respuesta de tensión beneficiosa eustress,
(eu, en griego, bien, y stress, tensión en ingles), y a la respuesta
de tensión debilitante, distress, (dis, prefijo disyuntivo en
griego).
La reacción de alarma en las formas moderadas u ocasionalmente
intensas, es un componente importante de las experiencias
agradablemente excitadoras, lo cual hace que nuestra “alegría de
vivir”, sea lo más duradera posible cuando no se vuelve excesiva.
Además, una respuesta de alarma intensa, puede salvar la vida de una
persona, cuando una movilización rápida de energía es necesaria,
(por ejemplo, cuando inesperadamente, un automóvil se aproxima a
toda velocidad, en el momento en que uno cruza la calle, o un
incendio se produce).
Tanto la respuesta de alarma moderada, como la intensa ocasional,
pueden ser llamadas eustress, o respuestas buenas, en la medida que
tienen un efecto de sostén sobre la vida en general.
Por otra parte, reacciones de alarma crónicas o inadecuadas, alteran
seriamente el funcionamiento saludable del cuerpo y el cerebro.
2. Fase de Resistencia:
Ciertas reacciones persisten hasta que la situación desequilibradora
ha menguado, pero una respuesta de alarma prolongada, lleva
automáticamente a este segundo estadio de la respuesta de tensión,
el cual el organismo comienza a consumir todos sus recursos vitales
para poder enfrentar la situación agotadora.
Esta fase de resistencia, es la que eventualmente da paso al tercer
estadio, que Selye llama de agotamiento.
Cuando una enfermedad crónica se establece, la fatiga cobra aspecto
de primera línea e impulsa a muchos a visitar al médico de cabecera
o a un psiquiatra.
“Puede estimarse que el 60% u 80% de los pacientes que visitan al
médico de cabecera, sufren síntomas de agotamiento”, (Dr. Harold
Bloomfield).
Los síntomas de este malestar crónico incluyen ansiedad, tensión,
depresión, irritabilidad, presión sanguínea elevada, insomnio,
dolores de cabeza, constipación, confusión, dificultad para resolver
problemas; todos síntomas de la neurosis de tipo medio.
3. Fase de Agotamiento:
La respuesta de agotamiento es completamente automática, y es debida
al gasto de energía y recursos vitales del cuerpo,(energía de
adaptación), para los procesos de las fases 1. Y 2.
Su intensidad, depende de la debilidad del individuo y de la
intensidad del desequilibrio que causa el stress.
Partiendo de experiencias biológicas concretas, Selye logró elucidar
que la energía de adaptación, es distinta de la energía térmica, y
por lo tanto, no tiene su fuente en los alimentos.
Esta respuesta, está mediatizada por la rama del simpático (que
produce energía), del sistema nervioso autónomo,.
Cuando el hipotálamo recibe una señal de urgencia, la respuesta de
agotamiento comienza.
El hipotálamo, no examina cuidadosamente la señal de urgencia
para determinar si es real o imaginaria, o sea que si uno se
está enfrentando ahora a un atropello, o si lo recuerda, o si está
pensando que tal vez pueda ser asaltado, en cualesquiera de los tres
casos, se puede desencadenar la respuesta de tensión con igual
intensidad.
El neurocirujano canadiense Wilder Penfield, demuestra como el
cerebro registra tanto los acontecimientos pasados, como la carga
emotiva relacionada con los mismos.
Esos agotamientos trabajan en el cerebro como una batería de
disparadores corticales que se descargan uno después del otro y
ponen al individuo en constante estado de alerta.
Las tensiones crónicas corroen los recursos vitales y contribuyen al
desequilibrio bioquímico.
Estos malestares y desordenes socavan la estabilidad fisiológica y
psicológica.
Un individuo pierde fuerza en la medida en que su capacidad para
seguir con una situación cambiante disminuye.
Inevitablemente, la tensión y la fatiga terminan en inflexibilidad.
El malestar emotivo, nutre la desintegración psicológica.
La ansiedad, el miedo y la tensión, son combustibles para la
autoincertidumbre y la depresión.
La capacidad natural del cuerpo para purificarse por sí mismo, esta
perturbada; aumenta la susceptibilidad a las infecciones y pueden
aparecer problemas gastrointestinales; además, el uso de
cigarrillos, alcohol y tranquilizantes, a menudo mina la salud.
Todos estos factores juntos, coartan la capacidad natural del
individuo para crecer.
La finalidad de los tranquilizantes, es amortiguar la depresión, y
así ayudar a ver la situación con mayor realismo.
Aunque los tranquilizantes ayudan a reducir el malestar, no
destruyen las tensiones profundamente enraizadas que ponen al
individuo en situación de desajuste.
No ayudan a dominar el ciclo de tensión de forma natural.
Así es que cada vez que una persona entra en una situación de
grandes presiones, puede recordar qué lo hizo equivocar la última
vez y tratar de cambiar, pero su fisiología responde
automáticamente; cae en estado de tensión, y los errores se acumulan
a pesar de sus buenas intenciones.
De esta forma, encontramos a muchísima gente que anhela un cambio,
pero ignora todo sobre el ciclo de tensión bajo el cual se halla
sometido, sin poder disfrutar de la vida de forma plena y feliz.
La gente reacciona a la tensión de diferentes maneras.
Según la estructura genética o constitucional de la persona, esta
puede desarrollar síntomas psicosomáticos o emotivos, o incluso
ambos.
Finalmente, podemos sintetizar la tensión como anormalidades
fisiológicas en los niveles materiales o estructurales, causadas por
sobrecargas de experiencias.
Por otro lado, le corresponderá a Maharishi Mahesh Yogui, físico
matemático de origen hindú, el agradecimiento del mundo por haber
aportado la solución a toda esta moderna patología, gracias a la
divulgación a nivel mundial de la técnica de la Meditación
Trascendental.
Técnica, significa un medio simple, práctico, ingenioso, para
realizar algo que fácilmente el logro de una meta.
Cinco hombres, pueden empujar juntos para mover una roca, y
fracasar; una persona puede lograrlo con el conocimiento y uso de la
palanca.
El uso de la palanca, es una técnica.
La Meditación Trascendental es una técnica y no una creencia o una
filosofía.
La Meditación Trascendental, es una técnica mental, simple y natural
que desarrolla en cada persona su capacidad natural de expandir su
conciencia (habilidades de percepción interrelacionadas
intelectualmente), y avivar todos los aspectos de su inteligencia.
La experiencia de la práctica de la técnica, se da en dos niveles;
subjetivamente, el estado de vigilia sosegada que se gana, es un
alivio, y objetivamente, este estado produce una cualidad única de
calma y orden en el funcionamiento del cuerpo y el cerebro, como
luego veremos, y como lo demuestran los mas de 700 estudios
científicos que a la fecha se han realizado, y que validan los
resultados que brinda la práctica de la técnica Meditación
Trascendental.
Selye distingue como hemos visto, eustress y distress, Maharishi
introduce el concepto de Inteligencia Creativa, más amplio que
eustress.
Maharishi define la creatividad como la causa del cambio presente,
donde y cuando sea, y la inteligencia, como la cualidad básica de la
existencia, ejemplificada en el propósito y orden de cambio.
Por consiguiente, Inteligencia Creativa significa el flujo de
energía ordenada y conducente a un fin observable en todos los
fenómenos.
La Inteligencia Creativa es salud, dinamismo y plenitud; el
agotamiento, por el contrario, indica algún mal funcionamiento,
alguna anormalidad. la diferencia entre Inteligencia Creativa y
agotamiento, es solo cuestión de grado.
Cuando la respuesta de tensión se vuelve crónica o excesivamente
grave, lo que comenzó como Inteligencia Creativa, rápidamente se
convierte en malestar.
De manera práctica, esto significa que cuando alguien enfrenta
presiones rápida y efectivamente, goza de Inteligencia Creativa, y
quien se siente abrumado por problemas que no resuelve, es presa de
agotamiento.
Estudios de Maslow, demuestran que la gente más dinámica, creativa y
saludable de nuestra sociedad, goza substancialmente de mayor
felicidad que el promedio individual, y no presentan síntomas de
agotamiento.
Maharishi ha identificado cinco Fundamentos del Progreso con los que
se describen las características básicas necesarias para que una
persona absorba las presiones con la Inteligencia Creativa y no con
el agotamiento.
Estos fundamentos son: adaptibilidad, estabilidad, integración,
purificación y crecimiento.
Es destacable que ninguna característica sobrehumana esta en la
lista.
Un individuo no debe ser un genio, ni excepcional fuerte, o alguien
poco común para aprender a encarar todos los problemas con facilidad
y gozar de plena capacidad para obtenerla felicidad.
Estos cinco fundamentos del progreso, son características naturales
de cualquiera cuyo sistema nervioso funcione de manera correcta y
ordenada, libre de la carga de viejos choques emotivos y de
tensiones profundamente enraizadas.
Durante la práctica de la técnica Meditación Trascendental, ocurren
tres cambios principales que dan las bases para comprender como el
programa puede realizar un mejoramiento del bienestar individual.
Esos cambios son: disminución aguda de la tasa metabólica,
balanceo mejorado en el sistema nervioso autónomo, y aumento de la
regularidad en la actividad eléctrica del cerebro.
La técnica Meditación Trascendental, es un sencillo procedimiento
que no requiere esfuerzo y no es represivo.
Durante la meditación MT, se tiene una actitud cordial para con
nuestros pensamientos, y no los arrancamos de nuestra mente (esto
sería supresión), ni tratamos de dejarla en blanco.
Lo que este programa hace, es promover la integración fisiológica y
psicológica en los más profundos niveles de la mente, con lo cual
queda claro que no se trata de algo irracional o de un simple
ejercicio de relajación.
Por lo mismo que la técnica Meditación Trascendental es una
experiencia apaciguadora y agradable, resulta imposible realizar una
descripción precisa; practicar la técnica es sumamente fácil, (niños
desde los tres años la pueden aprender).
Describir la técnica es tan difícil como hacerlo con un nuevo sabor
de crema helada; usted cree haber descripto el sabor, pero, sea como
fuere, hay que gustarlo y disfrutarlo.
Si una imagen es digna de mil palabras, entonces, una experiencia es
digna de mil imágenes.
La técnica Meditación Trascendental, es un único medio para ir más
allá (trascendencia), del proceso del pensamiento (meditación).
La Meditación Trascendental, se practica durante veinte minutos por
la mañana y por la tarde, mientras uno se sienta cómodamente con los
ojos cerrados.
Durante este tiempo, la mente experimenta estados más sutiles del
pensamiento, mientras ocurren cambios fisiológicos que se
corresponden con esta actividad mental refinada.
El cuerpo y la mente ganan un estado de profundo descanso, al mismo
tiempo que la mente permanece alerta y llena de vitalidad.
Los científicos han descripto el estado de profundo descanso ganado
durante la práctica de la Meditación Trascendental, como un estado
de alerta en descanso, que indica un cuarto estado principal de
conciencia, tan natural para el hombre como los otros tres estados
definidos fisiológicamente; vigilia, soñar y dormir profundo.
Aquellos que practican la Meditación Trascendental, informan que
este estado de alerta en descanso, es profundamente refrescante,
física y mentalmente.
Las tensiones y la fatiga acumuladas que impiden un funcionamiento
eficiente del sistema nervioso, son disueltas de un modo natural; el
resultado es un aumento de energía y el desarrollo de la
Inteligencia Creativa, más estabilidad interior y mejora de la
claridad de percepción en todos los niveles de experiencia.
La práctica regular de la Meditación Trascendental, asegura el
desarrollo armonioso y equilibrado de la vida.
Los beneficios prácticos de la Meditación Trascendental, le permiten
a uno gozar de la vida en la libertad sostenida de mayores logros y
plenitud.
Siendo un estado totalmente natural, la experiencia de la Conciencia
Pura, es tan solo el uso de una capacidad inherente en el sistema
nervioso humano que no empleamos habitualmente.
Este aspecto de la práctica, proporciona a todos la oportunidad de
desarrollar el uso espontaneo de su pleno potencial mental,
corporal, y del comportamiento.
Al actuar sobre el sistema nervioso, influye directamente sobre
todas las enfermedades que tienen origen psicosomático, tales como
presión arterial, insomnio, úlceras, neurosis, depresiones,
angustias y adicciones, y aumenta la autoestima, autoconfianza,
estabilidad emocional, y sociabilidad, que da como resultado un
mayor rendimiento y satisfacción en todas las áreas de la vida.
La Meditación Trascendental, resuelve dos de los grandes problemas
sociales del mundo actual.
Uno es la tensión emocional, con su enorme secuela de neurosis,
enfermedades psicosomáticas, trastornos mentales e inquietud social.
El otro, es la dependencia de las drogas.
Los jóvenes o los adultos que buscan en los fármacos la liberación
de sus tensiones o la obtención de emociones diferentes, pueden
lograr ambas cosas por medio de la Meditación Trascendental, pero
con una gran diferencia; en tanto que las drogas destruyen el cuerpo
y la mente, la Meditación Trascendental los fortalece.
En tanto que las drogas causan reacciones negativas y sentimientos
destructivos, la técnica Meditación Trascendental produce reacciones
positivas.
La Meditación Trascendental es el recurso más efectivo con que
cuenta el hombre para evitar y solucionar el problema mundial del
uso de las drogas y de la tensión emocional social.
La Técnica Meditación Trascendental, no es un fin, sino un medio
para mejorar la actividad, y enriquecer todos los aspectos de la
vida de las personas que la practican.
Su objetivo es abrir y dejar fluir libremente el inmenso caudal de
inteligencia, y energía que cada persona tiene en su interior.
Todos estos espléndidos efectos de la Meditación Trascendental, han
sido validados por la investigación científica.
La MT es una técnica de experiencia directa, nunca de análisis
intelectual, por eso el aprenderla está sistematizado en un programa
de siete pasos.
En cada uno de ellos, el estudiante recibe nuevas instrucciones,
siempre basadas en los resultados que este ha obtenido en el paso
anterior; estos pasos son los siguientes:
1 - Conferencia Introductoria; Una visión de
posibilidades mediante la técnica Meditación Trascendental
2 - Charla preparatoria; El origen y los
mecanismos de la Meditación Trascendental
3 - Entrevista personal;
4 - Instrucción Personal con el Instructor;
Aprendizaje de la técnica -
5 - Verificación y validación de experiencias del
Primer Día de Meditación - Verificación de la corrección de la
práctica -
6 - Verificación y validación de experiencias del
Segundo Día de Meditación - entendimiento de los mecanismos del
desarrollo de la Inteligencia Creativa mediante la Meditación
Trascendental -
7 - Verificación y validación de experiencias del
tercer Día de Meditación - Entendimiento de los mecanismos para
estabilizar los beneficios de la Meditación Trascendental -
Los pasos 5, 6, y 7, es
decir, la verificación de experiencias personales de los tres
primeros días de meditación, dan todo el entendimiento y experiencia
para que el nuevo meditador sea capaz, a partir de ese momento, de
meditar solo, sin ningún tipo de dependencia, es decir, que puede
seguir practicando la técnica por sí solo, de forma autosuficiente,
viviendo y disfrutando sus resultados.
Los efectos benéficos
se obtienen desde el primer día de la práctica y son acumulativos.
A lo largo de los últimos 25 años, todos los efectos benéficos
descritos, han sido ampliamente documentados en más de 700
investigaciones científicas, realizadas en 27 países, y en más de
200 universidades y centros de investigación.
Estos estudios experimentales, han documentado amplia y
objetivamente, los profundos beneficios neurofisiológicos,
psicológicos y sociológicos resultantes de la Práctica regular de la
MT.
Estas investigaciones han sido publicadas en revistas científicas de
primer nivel, tales como Science, American Journal of Phisiology,
Scientific American, Lancet, e International Journal of
Neuroscience, The Journal of The Canadian Medical Association, y The
Brithish Journal of Educational Psichology.
Bibliografía:
Felicidad, El Programa de la MT, Psiquiatría e Iluminación, Dr.
Harold Bloomfield y Robert B. Kory, Grijalbo, 1988
Revista Psicología
Dosmil, septiembre 1990.
Servicio de Prensa
Maharishi International University, Fairfield, Iowa.
La Ciencia del Ser y el
Arte de Vivir, Maharishi Mahesh Yogui, Ediciones Era de la
Iluminación, Bs. As. 1989.
La Perfecta Salud, Dr.
Deepak Chopra, Javier Vergara, De., 1991.


VEA LA
INVESTIGACION CIENTIFICA
DEL PROGRAMA MEDITACION TRASCENDENTAL
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