
La meditación llega a varios colegios
Abril 05, 2008
Mariví Fierro
Los educadores
creen que los cursos de este tipo ayudan a madurar a los
estudiantes.
Solange Viteri, de 17 años, es alumna del colegio República de
Francia.
Sus estudios de Matemáticas y Física, aunque le gustan, la
“estresan un poco”. Pero aquello desaparece cuando asiste a las
clases de yoga que recibe en el establecimiento donde estudia,
ubicado en la ciudadela Naval Norte.
Una situación parecida a la de ella es la de John Orobio, de 16
años. Él encuentra en la música mucha tranquilidad. “No sabía
que había una orquesta sinfónica en el plantel”, afirma el joven
que aspira integrar algún día la Fundación Orquesta Sinfónica
Juvenil del Ecuador (Fosje).
Música, yoga, meditación y el aprendizaje en valores son algunas
de las disciplinas que se imparten como materias de estudio o
actividades extracurriculares en varios centros educativos a fin
de mejorar la memoria, canalizar la energía de los alumnos o
para desarrollar su inteligencia emocional.
Más allá de la relajación, los directores de algunos
establecimientos buscan que, mediante la práctica de estas
técnicas, los chicos mantengan una actitud positiva ante la
vida.
“Muchas de las familias de los 160 alumnos que conforman el
plantel ven el cambio en sus hijos”, asegura Parcival Castro,
coordinador cultural del colegio República de Francia.
Gracias a la meditación trascendental –una técnica de
estimulación cerebral y relajación–, Ronny, de 16 años,
estudiante del Liceo Maharishi (kilómetro 5½ vía
Durán-Yaguachi), ha podido mejorar sus relaciones familiares con
su padre, madrastra, abuelo y primo. “Era resabiado, lo
confieso, pero ahora me siento más calmado. Esta técnica me ha
ayudado mucho”, dice el joven.
Aparicio Delgado, director general del Liceo Maharishi, afirma
que gracias a esta práctica los estudiantes avivan su
inteligencia y creatividad.
La técnica desarrollada por Maharishi Nanesh Yogui, educador y
científico de la India, la reciben los 400 estudiantes de
primaria y secundaria, diariamente, a las 07:40 o al finalizar
la jornada de clases (12:30).
Esta técnica la ponen en práctica los alumnos de alrededor de
200 colegios y universidades de todo el mundo.
Otros establecimientos, como el colegio Ágora, apuntan en cambio
al desarrollo de la inteligencia emocional para que sus
estudiantes tengan una actitud positiva ante la vida.
En este plantel, los educadores ponen énfasis en la formación de
valores y en el desarrollo de una cultura de la paz.
La psicoanalista Piedad Ortega de Spurrier comenta que entre los
12 y 14 años a los chicos se los encamina a preguntarse a sí
mismos “¿cómo pienso?” y “¿cómo actúo?”. “Queremos que ellos
hagan conciencia de que en el mundo sus acciones dejarán
consecuencias”, afirma la psicoanalista.
Por primera vez en este año, en el Ágora el aprendizaje guiado
de este “autoconocimiento” será inculcado a los estudiantes de
primaria. “Un pequeñito puede darse cuenta de que es tímido y,
¿cómo puede trabajar en esto? Esta enseñanza se la hará con
dinámicas, cantos y otras técnicas lúdicas”, anotó.
Otro de los programas con los que cuenta el plantel es el
denominado ‘Mediación en la educación’.
Los estudiantes de los últimos cursos se convierten al final del
año en mediadores de conflictos con sus compañeros menores. Los
alumnos mediadores, dice la psicoanalista, se reúnen luego con
los profesores guía para elaborar una estrategia de solución.
Los estudiantes seleccionados como mediadores deben demostrar
madurez emocional, por supuesto.

VEA LA
INVESTIGACION CIENTIFICA
DEL PROGRAMA MEDITACION TRASCENDENTAL
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